La base emocional del compromiso

5. agosto 2019 | Por | Categoria: Liderazgo Participativo
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Desde ANEL y sus programas de desarrollo del liderazgo participativo financiados por el Gobierno de Navarra, comentamos y discutimos acerca de una serie de habilidades clave en la dirección de equipos y personas. Éstas son habilidades de carácter social-relacional y hacer referencia a cómo obtener el compromiso y la confianza entre los miembros del equipo y el tipo de interacciones que se realizan.

Es obvio que como personas responsables de dirigir personas y obtener resultados, tenemos que aprender a cómo conseguir que exista compromiso y confianza pero ¿qué necesitamos para obtenerlo?, ¿qué hacemos para conseguirlo?

Son éstas y otras cuestiones las que nos debemos plantear si realmente queremos obtener el máximo rendimiento de las personas que trabajan con nosotros en un grupo o equipo.

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A modo de resumen el compromiso tiene una base emocional y hay que saberlo manejar de manera inteligente teniendo en cuenta nuestro estilo de personalidad y sabiendo cómo los demás nos perciben.

Otra idea clave es que el trabajador, para que se comprometa, debe tener claro y ser consciente plenamente del marco de referencia; es decir, el qué, por qué y para qué de mi actividad; el sentido, relevancia y valor de mi aportación.

Para conocer este marco de referencia el jefe directo tiene un papel vital. La aparición de las conversaciones.

En estas conversaciones se hace referencia a las expectativas, motivaciones, intereses, preocupaciones, obstáculos, temores, y deben ser guiadas para que el empleado confíe en su jefe (sin confianza no hay compromiso)

Se insistió en los talleres que el compromiso se va adquiriendo en la medida que tengo claro que se espera de mí y que esperamos el equipo de nosotros mismo. Hay que alimentar dicho compromiso. No brota solo.

Si los jefes con su estilo de dirección fomentaran la autonomía (y libertad de gestión) y facilitaran, proporcionaran los recursos adecuados para que se pudiera ejercer con comodidad la actividad estaríamos poniendo unas condiciones óptimas para generar satisfacción, bienestar emocional y como consecuencia tu compromiso se mantuviera alto o incrementara

En definitiva, gestionar bien las expectativas supone poner un granito de arena que incremente o mantenga elevado el compromiso de una persona con la tarea, el objetivo, el equipo,

Y finalmente para obtener compromiso y su confianza la dirección de la empresa tiene que crear una estructura de procesos orientados a:

  • la comunicación interna basado en la claridad, transparencia que refuerce el sentido de pertenencia, a efectividad y los valores de la organización
  • La evaluación profesional que se concentre en el reconocimiento del esfuerzo y resultados además de corregir comportamientos inefectivos.
  • La participación en las decisiones de la empresa
  • La acogida e integración que se centre en que todo empleado se sienta bienvenido, comprendido, importante y cómodo. ¡Como si fuera el cliente!
  • La Empleabilidad del individuo destacando la promoción, el desarrollo de habilidades, el enriquecimiento de contenidos del puesto de trabajo, las estancias temporales en otras posiciones, …

No es sencillo, no es difícil, no es imposible tan sólo está al alcance de aquellas personas que quieren ver las cosas de otra manera.

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