Manhattan Escorts NYC Escorts

¿Cómo gestionar los conflictos en la nueva normalidad?

12. junio 2020 | Por | Categoria: Noticias
CompártenosEmail this to someoneTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Facebook

Screenshot_11

ANEL ha celebrado una Mesa de Trabajo digital para abordar la gestión de conflictos que las empresas deben abordar en la “nueva normalidad” y los modos más adecuados de hacerlo. Amaya Sanz, socia de la microcooperativa Mediación Navarra, contextualizó las realidades que nos estamos encontrando ante esta situación de confinamiento y crisis sanitaria y ofreció unas pautas para gestionar los cambios de manera de positiva.

Un conflicto, definió Sanz, es la diferencia entre dos o más personas o grupos con posiciones diferentes que defienden con firmeza, y en donde es necesario que se ponga en marcha una acción, una estrategia concreta para materializar ese punto de vista, no permitiendo que los otros impongan el suyo. Para Sanz, dentro de una empresa se pueden identificar tres tipos de conflictos. Los intrapersonales son aquellos que surgen dentro de la persona a consecuencia de insatisfacciones y contradicciones. Los interpersonales surgen entre personas y son debidos a enfrentamientos de intereses, valores, normas, una comunicación deficiente.

El tercer tipo son los conflictos laborales y organizacionales y aquí Amaya Sanz recalcó la diferencia entre uno y otro. El conflicto laboral se debe a la “alteración de la normalidad de las relaciones jurídicas entre un empresario y un trabajador o grupo de trabajadores, con motivo de la aplicación o modificación de los contratos de trabajo o de las normas que los regulan”. El organizacional es el conflicto generado en cualquier interacción que se produce entre personas en el ámbito organizacional y que afecta a la relación entre ellas.

Nuevas situaciones a las que enfrentarse

Si antes del confinamiento en muchas empresas había pequeñas dificultades, ahora se están haciendo más grandes, indicó Sanz. En esta nueva normalidad, hay que sumar variables que hasta ahora no se contemplaban y que, por tanto, hay que aprender a gestionar. La incertidumbre como nuevo paradigma de trabajo, los ERTES, una normativa nueva y cambiante, el aislamiento y distanciamiento social para un ambiente seguro pero que dificulta la comunicación, la realización de reuniones a través de videoconferencias, implantación de medidas de conciliación y flexibilidad o nuevos procesos y protocolos de trabajo son algunos de los conflictos que ahora tienen que enfrentar muchas empresas y personas.

La clave está, señaló Sanz, en gestionar el conflicto de forma positiva y transformarlo en un motor de cambio ya que si se maneja adecuadamente contribuye al funcionamiento y desarrollo de las organizaciones y favorece la creatividad, la motivación y el rendimiento y la cohesión. Este tiene que ser el fin de la resolución de un conflicto y como tal, también conlleva un proceso de gestión para el que desde Mediación Navarra han diseñado una serie de herramientas y técnicas propias.

En primer lugar, hay que identificarlo rápido y darle un lugar ya que “cuanto más neguemos los conflictos, más tardamos en resolverlos y esto puede afectar a la supervivencia de la empresa”. A esta agilidad en la detección le sigue el control de la misma y un trabajo para que los costes sean los mínimos posibles. En Mediación Navarra también han desarrollado unas habilidades para la gestión positiva de conflictos como relacionadas con el análisis de conflictos, la comunicación indagativa y la negociación por intereses.

Amaya Sanz finalizó la mesa animando a las empresas a observar cómo se materializa la nueva normalidad para evitar equivocarse en la toma de decisiones que puedan generar conflictos, a analizar qué conflictos han tenido durante el confinamiento para que no se repitan si esta situación vuelve a pasar y, sobre todo, a afrontar este nuevo escenario de manera positiva.

Comments are closed.