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Deporte y empresa, dos mundos que comparten valores

22. noviembre 2016 | Por | Categoria: Liderazgo Participativo
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Durante la tarde de ayer lunes, tuvo lugar en el Colegio de Médicos de Navarra la mesa redonda Liderazgo, empresa y deporte, en el marco del programa Liderazgo Participativo de ANEL, en la que relevantes profesionales y empresarios navarros como Javier Labairu, presidente Helvetia-Anaitasuna, Juanma Garro, presidente de Lacturale, Ana Casares licenciada en actividades físicas y del deporte y empresaria e Imanol Arregui entrenador del Magna-Gurpea Xota contaron, cada uno desde su perspectiva, su experiencia y opinión sobre el paralelismo que existe entre los valores deportivos y empresariales, los líderes y la gestión del éxito y del fracaso.

Ignacio Ugalde, presidente de ANEL, fue el encargado de inaugurar la velada a la que asistieron, más o menos, medio centenar de personas. El presidente de la Asociación de Empresas de Economía Social de Navarra aprovechó su intervención para destacar la combinación entre deporte y empresa ya que, “en definitiva, el deporte de alto rendimiento y la empresa de alto nivel son muy parecidos entre sí ya que se combinan cualidades físicas y técnicas, una determinada actitud y un elevado nivel de compromiso”. Además, reveló, parafraseando a Juan Carlos Cubeiro, las claves indispensables tanto de las empresas como del deporte las llamadas seis es: Estrategia, Equipo, Emociones, Empeño, Equilibrio y Ética.

Así, avanzar en formar en Liderazgo Participativo, señaló Ugalde, se convierte en “un gran reto, en una aventura apasionante que implica consenso, debate, intercambio de ideas, asunción de posturas y en algunos casos, negociación. También es diversidad, apertura y escucha activa”.

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Valores deportivos, valores empresariales

La primera idea que se trató en la mesa redonda fue la de trasladar y aplicar los valores del deporte a la empresa. Labairu, por su parte, apuntó que cuando se habla de grandes empresas, “debemos dimensionar las cosas ya que hay deportes dónde lo que se mueve no es el dinero sino la ilusión”. El presidente del conjunto deportivo explicó que ellos, en su caso, se encuentran con dos problemáticas que hacen que no puedan tener una estrategia: “tenemos un sueño muy grande que es llegar y mantenernos en la Liga Asobal y hacer una buena cantera. Al final dependemos de unos presupuestos anuales que no dependen de nosotros y otro déficit es el relevo generacional”.

Garro, por su parte, dejó claro que desde Lacturale entienden el deporte como no sólo como una actividad física, sino también cultural y educativa. Así, “la parte económica sería la última porque cuando se pone por medio el dinero, se ponen en juego la ética”. También señaló que los patrocinados tengan y compartan los “valores Lactu”, es decir, la calidad, el cuidado del medio ambiente, la generación de empleo y la responsabilidad social.

Arregui opinó que en deporte y la empresa tienen mucho en común, son “un grupo de personas con objetivos comunes. Es importante que todos vayan por el mismo camino y que todos se sientan importantes desde el peón hasta la reina”. Aquí es donde juega un papel muy importante el líder, “las personas deben sentirse valoradas para dar lo mejor de sí mismos. Lo importante es siempre que el líder sea coherente y que la gente se sienta valorada y escuchada”.

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Casares explicó que su pasión por el deporte le viene desde pequeña y que en 2006 comenzó a trabajar como entrenadora deportiva para después formarse como couch, de lo que trabaja actualmente. “Estos años de esfuerzo y etapas duras han hecho que salgan de mi herramientas que me han hecho crecer y que ante los problemas, siempre te pueden aportar algo positivo. Lo más importante es que esos líderes aprendan a liderarse a sí mismos y tener muy claros los valores del equipo, de las personas: todas son importantes, todas esas personas forman una persona grande”.

 El líder perfecto

La segunda idea de la tarde giró entorno al líder y las cualidades que éste debe tener para ser el líder perfecto. Ante la pregunta del moderador, Javier Trigo, Director Deportes de Universidad de Navarra, de si el líder nace o se hace, todos coincidieron en que “un líder se hace o lo hacen, pero sí que hay que tener una madera especial, una personalidad y carácter concretos”. La deportista y empresaria, fue un poco más allá y añadió que “todos poseemos una personalidad u otra, pero todos podemos ser líderes de uno mismo. El ser líder de un equipo hay que entrenarlo”.

Labairu opinó que debe saber escuchar, hacer a todo el mundo que se sienta importante y ser justo. Garro, por su parte, añadió a estas tres cualidades “la coherencia con tus actos, lo cual, genera confianza a la gente que te rodea, la positividad, los que se rinden nunca ganan y el ser frío”.

Arregui recalcó la cualidad de la autocrítica “debe ser muy crítico consigo mismo, se tiende a evaluar al equipo pero a él quién le evalúa. Ver qué puedes hacer tu por el equipo y no al revés”. Por último, Casares agregó “saber comunicar al equipo, tener empatía e intuición”.

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La suma de fracasos puede llevarte al éxito

La tercera y última idea de la tarde fue sobre la dificultad de la gestión tanto del éxito como del fracaso. Todos coincidieron en que la gestión de las dos circunstancias que se da tanto en el mundo deportivo como en el empresarial, es difícil. “Debemos saber levantarnos cuando nos hemos caído así como mantener la coherencia cuando alcanzas el éxito, porque a partir de ahí puedes caer, aseguró Labairu.

“Es muy importante controlar las emociones siempre porque ni lo bueno es tan bueno ni lo malo es tan malo”, confesó Garro.

“Lo que diferencia a las personas es la forma en la que afrontan las victorias y las derrotas-comunicó Arregui- “tendemos a valorar el resultado y no la forma y aunque el trabajo no te garantiza el resultado, sí que te mete en el camino. Sin ilusión es imposible hacer nada”.

Casares, concluyó haciendo mención a la gestión de la emoción, “cuando tienes un éxito o un fracaso, la reconoces, la aceptas y reposas, aprendes de la emoción. Y el fracaso es aprendizaje siempre y la suma de fracasos puede llevarte al éxito”.

 

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