Florecer en premios esperando la floración de la viña

28. junio 2013 | Por | Categoria: Noticias
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Este año se hacen esperar. Las bajas temperaturas son las causantes de que apenas hayan florecido los viñedos este año. Quizás para alentarlos, o simplemente porque tiene muchos premios pendientes de celebrar, Bodegas Aroa, empresa asociada a ANEL, organizó la fiesta de La floración de la Viña, “un pretexto para disfrutar con nuestros seguidores, un acto lúdico y cultural”. Así lo definía, Txus Macías, uno de sus socios.
El acto comenzó temprano, por la mañana. Unas 20 personas se trasladaron desde las bodegas hasta las viñas para almorzar. La lluvia y el frío dio tregua al sol y así, el grupo pudo disfrutar al aire libre comiendo jamón con tomate, acompañado, obviamente, de buen vino. Por la tarde, tras una visita a la bodega, el buen tiempo permitió que cerca de medio centenar de visitantes pudiera deleitarse con mojitos y música cubana, interpretada por el grupo Sonora Sonera.

“Nos está yendo bien. Nuestro camino a seguir es la calidad. En ese sentido, los reconocimientos son buenos, porque el producto se da a conocer más rápido”, comentó Macías. Bodegas Aroa comenzó su andadura en 2008, aunque sus propietarios llevan muchos años dedicados al sector vinícola. Durante las dos últimas semanas varios vinos de sus cosechas han sido premiados en dos certámenes de vino ecológico.

El blanco Aroa Laia 2012 consiguió el oro en el concurso Ecovino, realizado en La Rioja, y la plata en la competición Ciudad de Estella. Larrosa 2012 y Gorena 2008 se hicieron con dos bronces en el primero y dos oros en el segundo. “El Aroa Larrosa ha sido reconocido como uno de los mejores vinos de España en la guía Vino y Gastronomía. Los vinos son muy representativos del paisaje donde se cultivan”, opinó. Para Macías, Navarra es una tierra de buen vino. Tinto y blanco, pero también rosado. “Siempre ha estado en el medio. Aquí tenemos zonas adecuadas para elaborar rosados muy expresivos. Puede tener más carácter que un blanco y, además, es más sencillo que guste a gente no iniciada. El rosado va a mejorar su posición en el futuro”, vaticinó.

La velada culminó a las diez de la noche. El vino blanco fue el encargado de despedir la fiesta, acompañado, durante la cena, de sardinas a la parrilla. “Hubo gente que se quedó más. Cuando la compañía es buena, el tiempo se hace muy corto”, concluyó Macías.

 

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