Gure Sustraiak a la búsqueda de unas raíces sostenibles

10. mayo 2010 | Por | Categoria: Noticias
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Foto Cooperativistas

Gure Sustraiak se ha convertido en la segunda cooperativa de iniciativa social de Navarra después de 8 años trabajando en el campo de la educación ambiental. Un cambio jurídico que encaja a la perfección con un proyecto que busca mostrar como se vivía tradicionalmente en un entorno más sostenible. Y transmitir esos valores.

“Vemos que este es el momento para elevar el vuelo y dar un giro a nuestra andadura. Vemos la necesidad y tenemos el compromiso personal de dar un sentido social a nuestro trabajo”, afirman los tres socios del proyecto, convertido ya en cooperativa de iniciativa social, Raúl Pilar, Pedro Azpiroz y Gorka Cubelos.

El Albergue Gure Sustraiak comenzó a funcionar en febrero de 2002, a partir de la idea de un grupo de estudiantes de Biología de la Universidad de Navarra, al que sumaron si proyecto de educación ambiental con una granja escuela. “Han sido 8 años de trabajo en equipo, y aunque los comienzos fueron duros para los dos promotores, hemos conseguido un equipo de trabajo muy bueno. En nuestra filosofía de trabajo teníamos claro la importancia de invertir en personas”, explica Raúl Pilar, promotor junto a Pedro Azpiroz.

Si bien siempre han tenido este compromiso con sus trabajadores, hasta 25 en la época estival, han querido darle un giro por completo a su andadura empresarial y hacerles partícipes por completo de este proyecto y así dar un paso más en la mejora de sus condiciones laborales. Para ello han creado una cooperativa de iniciativa social, la segunda en Navarra, con la ayuda de ANEL.

“Este es un paso importante en nuestro camino empresarial y lo damos porque entendemos que el servicio que ofrecemos con nuestra actividad debe ayudar a conseguir un sistema económico alternativo, en pro de muchos y no de unos pocos”, argumenta Raúl Pilar.

Gure Sustraiak-Nuestras Raíces

El nombre del albergue, Nuestras Raices en euskera, dice mucho de la filosofía de estos emprendedores, “viendo la vida de nuestros antepasados no muy lejanos como una forma de vida sostenible con el medio. Teniendo muy en cuenta en su quehacer cotidiano el sentido de suficiencia en el uso de los recursos y respeto de los mismos”.

Añaden que “son varios los motivos” que les han llevado a la puesta en marcha de este proyecto como parte de ese “compromiso personal para hacer un mundo globalizado más justo”. El primero es su “inquietud por los problemas ambientales”.

Todos estos aspectos están integrados dentro del programa de educación para el desarrollo sostenible que realizan en el albergue y que hace de su andadura un compromiso ambiental y social en todos los ámbitos en los que trabajan: turismo sostenible, programas de la Granja Escuela para escolares o programas de ocio para discapacitados… De hecho, más de 2.700 alumnos pasaron por alguno de los programas que ofrecieron en 2009.

Como novedad este año Gure Sustraiak ha incorporado también un programa para trabajar en las aulas de los centros docentes.

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