“Nos gustaría alcanzar los niveles de mecenazgo e implicación en la cultura e otros países europeos”

3. abril 2017 | Por | Categoria: Noticias
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La empresa y la cultura no son dos universos alejados ni paralelos, si no que están muy cerca el uno del otro e incluso, interconectados. La cultura, entendida como un bien inmaterial, supone un elemento transversal en nuestras vidas y también lo es, o debería serlo, en las empresas. Esto es algo en lo que están trabajando las tres socias de la empresa de Economía Social y asociada a ANEL Tdiferencia, Conchi Redín, Maite Redín y Adriana Olmedo, a través de las fórmulas del mecenazgo y del patrocinio. Como empresa, comparten un sueño: “nos gustaría alcanzar los niveles de mecenazgo e implicación en la cultura que hay en países europeos como Francia, Italia, Alemania y Reino Unido, donde las empresas y los ciudadanos fueran cómplices en la financiación de la cultura, y que ésta tuviera el valor social que se merece”.

Si levantamos la vista y echamos un vistazo a nuestros países vecinos y cercanos como Reino Unido, Italia, Francia y Alemania observamos que, tal y como explican las socias de Tdiferencia, “la cultura se ha financiado desde hace muchos años de manera particular, mediante convenios con empresas y/o el apoyo de particulares, por lo que la intervención pública sobre la cultura es mínima, ya que no dependen de las subvenciones (que no existen o son mínimas)”. De esta forma, añaden, “tanto las empresas como los ciudadanos tienen una cultura muy arraigada de apoyo a la financiación de la cultura, tanto mediante donaciones, como valorando que la cultura como bien de consumo tiene un precio que hay que pagar.

En España, sin embargo, “la financiación pública ha sido el principal sustento de la cultura y de sus agentes y en el momento en el que los presupuestos públicos se han visto afectados por la crisis, ha sido cuando ha surgido la necesidad de implicar a los ciudadanos y a las empresas en la financiación y valoración económica de la cultura”, explican.

La cultura en la empresa

A pesar de este contexto, en Navarra se están implementando medidas que favorecen la cultura y su desarrollo e implementación en el mundo empresarial a través del mecenazgo y del patrocinio. Pero aún sigue siendo “importante hacer una labor de concienciación de la necesidad de apoyar la cultura de forma particular y/o empresarial y los beneficios que esa colaboración conllevan. De hecho, el patrocinio y el mecenazgo son términos que están teniendo un determinado auge en los últimos años, debido a la alta rentabilidad de imagen que aportan a la empresa”, subrayan.

De esta forma, tanto el patrocinio como el mecenazgo, normalmente, “pretenden satisfacer un doble objetivo: un rendimiento comercial y otro de imágenes. Las empresas pueden servirse de él para obtener una imagen positiva de sí misma. Nos ofrece una nueva dimensión de la empresa y una relación diferente con sus targets, ya que no se considera sólo la dimensión de cliente o comprador, sino otras más humanas, esto es, el hombre como amante del arte, de la cultura, del deporte… Los actos de patrocinio/mecenazgo son actos institucionales que transmiten la cultura de la empresa y hacen compartir su visión del mundo”.

Entre los objetivos fundamentales del patrocinio/mecenazgo se encuentra el construir una imagen de marca, asociada a ciertos valores que simbolicen la actividad objeto del patrocinio/mecenazgo. Pero, a su vez, existen otros objetivos secundarios: la revalorización de un producto, la motivación de la fuerza de ventas, la aceptación social, el cambio de un estado de opinión, la obtención de cobertura en los medios de comunicación, etc.

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MECNA y empresa

En primer lugar, La Ley Foral de Mecenazgo Cultural de Navarra establece un nuevo modelo de colaboración público-privada para la realización de proyectos o actividades culturales. Entidades y artistas pueden optar a la distinción MECNA, que concede el Gobierno de Navarra a las iniciativas culturales y artísticas de interés social. De esta forma, las empresas y particulares que las apoyen cuentan con importantes incentivos fiscales. MECNA reconoce el compromiso de la ciudadanía, el empresariado y la sociedad con la promoción y financiación de la cultura.

De esta forma, una empresa con domicilio fiscal en navarra cuenta con tres vías para apoyar el desarrollo cultural de la comunidad: la donación, es decir, la aportación dineraria, de bienes o derechos o prestación gratuita de servicios; los préstamos de uso, consistentes en la cesión gratuita y temporal de bienes de interés cultural, locales para la realización de proyectos, obras de arte de calidad, etc. y los convenios de colaboración, es decir, un convenio firmado entre colaboradores (aportantes económicos) y beneficiarios, que a cambio de ayuda económica se comprometen a difundir la participación del colaborador.

Beneficios

En cuanto a los incentivos fiscales por aportaciones a proyectos y actividades MECNA, la empresa tendrá una deducción de los importes de las donaciones en la base imponible del Impuesto de Sociedades (IS) –con carácter general las donaciones no son gasto deducible– y una deducción del 30% de la cuota líquida en los primeros 300 euros aportados en cada periodo impositivo, y del 20% en los importes siguientes.

Si pertenece a una empresa con un tipo efectivo de gravamen del 20%, para una donación de 3.000 euros, tendrá derecho a deducir en su declaración del Impuesto sobre Sociedades 1.230 euros:

• Deducción en la base imponible de la declaración del IS: 600 euros.

• Deducción en la cuota del IS: 630 euros.

• Los primeros 300, deducción en cuota del 30 %: 90 euros.

• Los restantes 2700, deducción en cuota del 20 %: 540 euros.

• Total beneficio fiscal: 600+630=1230 euros.

Patrocinio y empresa

En segundo lugar, el patrocinio tanto deportivo como cultural, es un intercambio de servicios entre empresas y/o asociaciones, la empresa interesada en unir su imagen a una determinada actividad deportiva o cultural, establece un convenio por el que aporta un dinero o prestación de servicios a favor de esa empresa y/o asociación y ésta, en contraprestación, incluye el logotipo o imagen del patrocinador en sus soportes (ropa deportiva, cartelería, soportes gráficos, etc.) Esto genera una factura que el patrocinado emitirá a la empresa patrocinadora, generando un IVA, contabilizándolo este último como un gasto.

En cuanto a sus objetivos, “suelen diferenciarse bajo el prisma del beneficio comercial a obtener; mientras que las acciones de patrocinio se centran en productos tangibles, el mecenazgo lo hace en productos o servicios más intangibles, utilizando formas de comunicación más indirectas, tenues o sutiles y dirigiéndose al terreno de la cultura o del arte”, afirman las socias.

 

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