Personas, recursos y procesos objetivos clave en la planificación estratégica

11. mayo 2010 | Por | Categoria: Noticias
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La definición y concreción de los objetivos centró la jornada sobre Reflexión y Planificación Estratégica celebrada en ANEL. Además se trabajó sobre la construcción del mapa estratégico y se analizó con especial incidencia cómo desarrollar objetivos en las categorías de personas, recursos y procesos, que son los más difícil de conseguir. El programa continúa con una sesión basada en casos prácticos.

La jornada fue presentada por Antonio Martínez de Bujanda, coordinador general de ANEL, quien recordó que esta iniciativa se enmarca en un programa que tiene la finalidad de “sensibilizar y orientar a las empresas para la mejora en la toma de decisiones y dar pautas para implementar el seguimiento de la estrategia”. Precisamente en junio tendrá lugar una nueva doble jornada centrada en los indicadores.

La sesión fue impartida por José Manuel Izcue, director de Izcue y Asociados, Cristina Roncal, experta en organización y personas también de Izcue y Asociados, Gemma Merino experta en reflexión estratégica y María José Vivar especialista en liderazgo y personas ambas de ANEL.

De los grandes hitos al día a día

Ahora es el momento que “la estrategia adquiere mayor importancia”, aseguró José Manuel Izcue ya que hay que buscar herramientas para decidir hacia donde queremos que vaya nuestra empresa. El 73% de las empresas fracasan en la implantación de la estrategia y “la mayoría por no haberla definido bien”, añadió. “Tendemos, muchas veces de forma inconsciente, a plantear objetivos por encima de nuestras posibilidades”.

Decir que “hoy no se puede hacer estrategia es renunciar a elegir”. Pero para que esta sea útil es necesario optar por un modelo de gestión que permita la trazabilidad de lo que se está realizando y puso como ejemplo el Balance Score Card (o cuadro de mando estratégico).

De esta forma se podrán fijar los “grandes hitos que se pretenden conseguir” planteados para que se ajusten a la manera SMART: específico, medible, alcanzable, realista y limitado en el tiempo. A partir de ahí se fijarán los objetivos tácticos (a medio plazo) y operativos (a corto) y se realizarán planes de acción para el día a día.

La perspectiva de recursos, personas y aprendizaje

Las personas tienen un impacto muy importante en la cuenta de resultados, algo que en ocasiones es “complicado hacerlo ver en las empresas industriales”. Cristina Roncal abordó como es necesario plantear objetivos estratégicos desde la perspectiva de recursos, personas y aprendizaje. “Generalmente esto se empieza a entender cuando el mercado va cambiando” y es precisamente esta perspectiva la que va a permitir a las empresas ser flexibles y adaptarse a las nuevas situaciones.

La mayor dificultad surge en cómo medir aspectos como, por ejemplo, la capacidad de los sistemas de información de la empresa (acceso de los miembros del equipo al conocimiento que necesitan en cada momento para tomar decisiones).

La estrategia hay que trabajarla de abajo a arriba

“Todo éxito empresarial, tiene su base en las personas que desarrollan su actividad” y sus resultados se fundamentan en sus “relaciones, vínculos e interacciones”. Si no se trabajan esos aspectos, aseguró María José Vivar, es muy difícil alinear al equipo ante cualquier objetivo de la organización.

Si la esencia es que las personas son la base, pero solo el 20% de las empresas ligan su estrategia de negocio con la estrategia de las personas, “algo falla”. Un ejemplo, unicamente el 86% de las empresas realiza evaluaciones de desempeño. Más aún si se conoce este dato: los empleados motivados pueden elevar los beneficios en un 87%.

El diagnóstico más general es que “no tenemos alineados los objetivos, la formación e incentivos con la estrategia de la empresa”. Habitualmente faltan: mapas de puestos, planes de comunicación, planes de formación, competencias, gestión del desempeño y gestión del talento. ”Si no tienes unas personas preparadas, no lo conseguirás”.

Perspectiva de procesos

Lo habitual es que reflexionemos bien, pero hay que dar importancia a la perspectiva de procesos que tiene que ver con el “hacer” de la empresa. “Nosotros podemos incidir en la consecución de los objetivos que fijemos”, afirmó Gemma Merino.

Los procesos son la “secuencia de actividades, relacionadas las unas con las otras, que empiezan y terminan, que se repiten y que generan valor para el cliente”. Los procesos clave serán aquellos relacionados con “nuestra razón de ser” y los que más valor generan para el cliente.

Los objetivos tienen que fijarse a partir de una proposición de valor bien definida que son los atributos que suministramos a través de nuestros productos y servicios para fidelizar/satisfacer a nuestro segmento de clientes. “Tiene que enamorarlos”.

En la medida que definimos y alcanzamos los objetivos en la perspectiva de procesos “estaremos generando nuestra ventaja competitiva”.

Perspectiva de clientes y económica

Estos son los elementos más relacionados con el exterior de la empresa y también son los que habitualmente más se miden, pero tienen que estar sustentados con los anteriores para que tengan “unos buenos cimientos”, apuntó José Manuel Izcue . “Nuestra estrategia tiene que ir a crear ventajas competitivas sostenibles en el tiempo”.

 

Adjuntos:

Objetivos y planificación – Izcue y Asociados

 

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